Los habitantes de la finca hacen una curaduría de un museo familiar. Los habitantes han muteado sus vidas y usted, expectante del teatro y catador de estos Sauvignon Blanc y Malbec, está invitado a una inauguración muy íntima. Coincidencias entre el vino y el teatro es decir el tiempo, la nostalgia, y cierto regodeo en la persistencia. Porque había y habrá una vez en San Juan el vino. Y hay, esta vez, en su museo el convite a la fiesta de la comedia. Sírvase esta copa que concentra todo el Valle de Tulum y no se apure, que empieza el recorrido. Esta botella, sabe, contiene una sola indicación: Ámeme.